Conservar
Mantienes tu diente natural en lugar de sustituirlo.

Tu propio diente es siempre la mejor opción. La endodoncia permite conservarlo cuando el nervio está dañado.
Cuando una caries profunda, una fractura o un golpe afectan a la pulpa del diente, aparece inflamación o infección. La endodoncia limpia y sella el interior del diente para conservarlo.
Trabajamos con anestesia local y técnicas actuales que hacen el tratamiento más rápido y cómodo de lo que mucha gente imagina.

Mantienes tu diente natural en lugar de sustituirlo.
Eliminamos la causa del dolor y la infección.
Anestesia local y, en muchos casos, una sola sesión.
Exploración y radiografía para valorar el estado del nervio.
Retiramos el tejido dañado y desinfectamos los conductos.
Rellenamos y sellamos los conductos de forma hermética.
Restauramos el diente, con corona si es necesario.
¿Tienes otra duda? Escríbenos o llámanos y te la resolvemos sin compromiso.
Con anestesia local el tratamiento no debería doler. Después puede haber molestias leves unos días, que se controlan con analgésicos habituales.
Puede quedar más frágil, por eso a menudo recomendamos protegerlo con una corona o una reconstrucción adecuada.
Siempre que el diente se pueda conservar con garantías, preferimos salvarlo. El implante es la solución cuando no hay otra opción.

Cuéntanos qué te preocupa y te llamamos para proponerte la primera visita. Sin compromiso.